23 junio 2008

La muerte de un soñador



Mi tío abuelo, ROGELIO FERNÁNDEZ GÜELL fue un revolucionario 1883-1918


“Reflexiones sobre su vida y su lucha por los valores en los que creía”
De la mezcla de sangre criolla y española, no cabe duda que surgió la personalidad de un ser humano con clara inteligencia, de carácter altivo y aficionado a la lectura siendo joven y convertido en consagrado escritor en su madurez, de quien muchas veces nuestra historia recuerda solo su trágico final.
Preocupado desde muy joven por la apatía de la gente ante las instituciones republicanas, el derecho al sufragio y la libertad electoral, se empezó forjando como un periodista que enfrentó a las ideologías oligárquicas primero y a las dictatoriales después, en continua búsqueda por lograr que se cumplieran los principios republicanos.
La caracterización que hizo sobre el primer periódico que dirigió en su juventud, “… como periódico fundado únicamente para defender los sagrados derechos de los ciudadanos republicanos y el honor de la bandera de la Patria, tan mancillada por mezquinas ambiciones…” es fiel reflejo de la lucha que durante su corta vida libró a favor de sus ideales. Fue poeta, de versos tan finos como los escritos ante la muerte, del escritor nacional Manuel Argüello:



  • El misterio insondable que ella encierra
  • No es la muerte, no más lo que aterra
  • Es la duda que lleva en sus entrañas.
  • Y el profundo dolor que la acompaña.
Sus constantes manifestaciones opositoras a los gobiernos de turno, finalmente lo llevaron a dejar temporalmente su labor periodística en el país y lo envían a España a cultivarse en Ciencias y Literatura. España ve manifestarse su sensibilidad al escribir bellos textos literarios que finalmente se convierten en serios escritos filosóficos.
México lo ve llegar cuando está culminando la Revolución Mexicana, la que lo relaciona luego con Francisco Madero, líder de la Revolución y luego Presidente del país, quien se convierte en su amigo, amistad que genera un alma gemela y que al igual que él muere trágicamente creyendo en su revolución, revolución casi personalizada en ambos.
En México despliega igualmente su genio literario, se manifiesta como un insigne novelista, como un lúcido conferencista y finalmente como el brillante Director de la Biblioteca Nacional de México, lo que lo hace estar cerca de los libros, que son esencia de su vida.
Al caer su amigo Madero, regresa al país. Regresa un hombre que pertenece a una de las grandes familias costarricenses, pero en defensa de sus ideales y valores se manifiesta en contra de ellas y de lo que significan: oligarquía, intelectualidad mal entendida, dictadura…Y a pesar de que funge como funcionario público: Subsecretario de Gobierno, de Fomento y Director General de Correos, sigue escribiendo sobre sus ideales, sobre su pensamiento, sobre lo que quiere para la Humanidad Universal.
Muestra su cultura cuando viaja nuevamente a España y escribe “Plus Ultra”, obra literaria en la cual analiza el conflicto europeo de 1916 y él que califica como un conflicto de razas.
Faltan menos de dos años para que muera por sus ideales y valores. Regresa a Costa Rica y ante el conflicto bélico mundial manifiesta la necesidad de la neutralidad del país. Manifestación que es malinterpretada y que junto con su posición de Diputado manifiestamente opuesto a la Dictadura de los Tinoco le genera enemistades en varios sectores del país.
A pesar de ello, Fernández Güell continúa creyendo en sus ideales. Y posiblemente con el recuerdo de la Historia que había escrito en México sobre la Revolución Mexicana y lo que había vivido con Madero, decide comenzar “Su Revolución”…
De ella participa a comerciantes, intelectuales, sacerdotes quienes se oponían a la Dictadura de los Tinoco, ya en decadencia en ese año de 1918.
Más, su revolución fue simple, romántica e ingenua… Acuerpado por seis hombres idealistas al igual que él, lucha contra un gobierno tirano, huye hacia las frías tierras de la Cordillera de Talamanca y a la temprana edad de treinta y seis años, muere a manos de un hermano costarricense…
Fernández Güell luchó por lo que creyó justo desde su juventud. Fue rebelde en sus años de estudiante. Manifestó siempre su carácter universal y lo cosmopolita de su existencia: escribió poemas, escribió historia, fue periodista, político, viajero, revolucionario y en todas esas muestras de su existencia fue sobre todo un defensor de los valores universales: en su moral contra las imposiciones, a favor de que se hiciera justicia, de que le permitieran opinar, amar, escribir, luchar.
Es por eso que Costa Rica tiene una deuda con él y con los valores por los cuales luchó durante su vida…Éste es el momento de cancelar la deuda.


Este es su hermano, mí querido abuelo  FEDERICO FERNÁNDEZ GÜELL,  entre los  libros escritos por mi abuelo están:
  • EL FUTURO EN VUELO 
  • COSTA RICA MI PATRIA.






Este es un homenaje a mi tìo abuelo y a mi amado abuelo, quien murió en 1970 a la edad de noventa y nueve años. 






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